DobleZero Special Edition
Propiedad
Historia
De entre los primeros consorcios de Capital-Ciencia surgidos a mediados de los ’60, fue Amadeus Global Capital, sociedad gestora de billones en activos interestatales, la que se hizo con los derechos de todas las marcas de plumas estilográficas existentes en el mercado. Esta operación comercial, calificada de suicidio millonario entonces y que una década después los analistas calificarían de magistral, permitió a dicha corporación lanzar la nueva tecnología de terminales holográficas basadas en metaondas con un romántico tono vintage. El público paso en apenas tres años del uso caligráfico al holográfico, luciendo delgadas terminales con el prestigio y antigüedad heredados de las plumas clásicas, algunas con más de dos siglos de historia. Esta estrategia reactivó de un modo impensable el mercado de terminales de comunicaciones, que no conocía un éxito de tal magnitud desde el lanzamiento de la plataforma i·Maxx de Apple en los años ’40.
Las terminales conocieron así una renovación de estilo sin precedentes, potenciada por el uso de software de creación inteligente. La costumbre de tener varias terminales «de marca», en función del vestuario y ambiente en el que relacionarse, fue algo habitual a partir de los ’70.
Con el tiempo, cada marca de «Terminal Estilográfica» fue posicionándose en distintos niveles sociales y profesionales. Hoy en día la marca de una terminal define a su usuario, tanto por su precio como por su estilo. El caso extremo llegaría con los modelos encargados por el Consejo de Seguridad para su uso en defensa, como la exclusiva Faber-Castell-M1 de los militares de la Guardia Democrática, o la famosa MontBlanc-DZ de los siete agentes DobleZero de InterPol, más vista en las teleseries de acción que en la propia realidad.
Características
DIMENSIONES: 27 x 140 x 10 mm
FUENTE ENERGÉTICA: Red Metaóndica
RATIO ECO – ENERGÉTICO: 1,000






